¿Cuántos de nosotros hemos sentido ansiedad en alguna etapa de nuestra vida? Todos, sin duda. Por lo tanto, aprender a combatir esa desagradable sensación es ciertamente algo necesario.

Existen muchas cosas que pueden producir ansiedad en nosotros: las frustraciones del día a día, malas decisiones del pasado, sueños no cumplidos, la dificultad de las situaciones a nuestro alrededor, y la lista continúa. ¿Qué podemos hacer entonces para enfrentar la ansiedad que las diferentes circunstancias traen a nuestra vida? Existen varias respuestas a esa pregunta y, como suele suceder con todo lo demás, muchas de ellas son incorrectas.

Los tratamientos paliativos

Los tratamientos paliativos solo suavizan la tristeza y el desasón que la ansiedad trae consigo. Muchas cosas podrían entrar en esta lista pero hablaré solo de las más comunes.

El entretenimiento es una de las soluciones más buscadas cuando nos sentimos ansiosos. Una película, una serie o un videojuego suelen ser placebos comunes a los que acudimos para desconectarnos de los problemas y las dificultades que experimentamos; y lo cierto es que, siendo sinceros, en muchos casos funcionan. ¿Cuál es el problema entonces con estas soluciones? Podría preguntarse alguien. Pues bien, justamente su naturaleza pasajera. Una vez la persona ve la película o la serie o termina el videojuego, los problemas que le generan ansiedad continúan allí. Es posible que entretenerse le haya ayudado a pensar en otra cosa, lo cual es bueno e incluso necesario, pero lo cierto es que eso no brinda una solución definitiva, es solo un tratamiento paliativo. Otros buscan calmar su ansiedad por medio de las compras compulsivas, comiendo en exceso o simplemente distrayéndose de cualquier manera posible.

La falta de certeza sobre el futuro hace que muchos busquen este tipo de tratamientos. Incluso algunos intentan adormecer completamente sus sentidos entregándose al alcoholismo o la drogadicción, pero al igual que con las soluciones ya mencionadas, ellos solo logran calmar su ansiedad de forma momentánea, y en estos últimos casos, debido a la forma en que el alcohol y las drogas afectan la química del cerebro, la «solución» puede ser mucho peor que la enfermedad.

Lidiando con el problema de forma correcta

Lo primero que debemos hacer para tratar de forma correcta el problema es reconocer nuestra propia debilidad en todo este asunto. Ahora bien, eso no es suficiente si dicho reconocimiento no nos lleva a un lugar correcto; es decir, un lugar en el que como seres humanos, seres creados, alcemos los ojos para ver más allá de nuestra nariz, más allá de este mundo físico. Eso no es fácil para muchas personas; ellos se aferran a este mundo con todo lo que tienen porque es lo único que conocen. Incluso, se burlan cuando alguien les dice que pueden llevar su ansiedad a un Ser que está fuera del tiempo y el espacio, un Ser que nos puso en este mundo y que, por ende, puede indicarnos el camino a seguir, especialmente si tenemos en cuenta que Él mismo es el camino (Juan 14:6).

Buscar a nuestro Creador en oración y en la lectura de Su palabra es la única forma en que podemos lidiar correctamente contra la ansiedad; solo Él puede quitarla de nuestro corazón. Ahora bien, eso no quiere decir que no volveremos a sentirnos ansiosos después de llevar a Dios nuestras preocupaciones en oración; estamos en el mundo y la ansiedad siempre regresará para tocar nuestra puerta (Juan 16:33).

Los problemas nunca faltarán, eso es seguro (Job 5:7), pero podemos vivir en medio de ellos, sin sentirnos ansiosos, al poner nuestra confianza en Jesús y buscar Su guía en las Escrituras, allí Él consuela a Su pueblo, aquellos que se han arrepentido de sus pecados, al recordarles que nada podrá separarlos de Su amor. El apóstol Pablo afirma en Romanos 8: 38-39:

«Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro«.

Vale la pena mencionar que si solo buscas a Dios en los momentos en que te sientes ansioso, y luego vives como si Él no existiera, es posible que tengas un problema mayor que la ansiedad: un corazón que aún no se ha arrepentido de forma genuina. Solamente aquellos que pertenecen a Cristo tienen el privilegio de recibir Su amor, consuelo y ayuda en medio de las dificultades.

Finalmente, debemos comprender que el Señor no solo usa Su Palabra para darnos consuelo en medio de nuestras preocupaciones, Él también utiliza a las personas que están a nuestro alrededor para ayudarnos a luchar contra la ansiedad; ellos pueden ser de consuelo en los momentos más difíciles de nuestra vida. Sin embargo, el deseo de Dios es que lo miremos a Él; las personas pueden de ser ayuda, pero solo Cristo es nuestra verdadera fuente de consuelo y ánimo cuando nos sentimos ansiosos. Podemos confiar en el Señor en medio de las dificultades porque Él conoce el futuro desde el principio (Isaías 46:9-10), y todo lo que vivimos forma parte de Su plan y es para nuestro bien (Romanos 8:28). En Cristo hay luz al final del camino, incluso cuando las situaciones a nuestro alrededor no cambien. Él es nuestra esperanza en un mundo oscuro; Él nos guiará por siempre (Salmo 48:14).

Avatar de Frank Rodríguez

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3 respuestas a «Luchando contra la ansiedad»

  1. Avatar de familiamujeresyeducacion

    Palabras de ánimo y consuelo en medio de la prueba.

    1. Avatar de Lina Jiménez
      Lina Jiménez

      Maravilloso. Mil gracias por este mensaje de edificación

  2. Avatar de Esmeralda Jiménez
    Esmeralda Jiménez

    Muchas gracias por este mensaje.

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